Imagina que estás con esa persona especial, a punto de jugar el mejor partido de tu vida. Tienes todo como lo deseado: besos, caricias, halagos, el deseo es efervescente y mutuo entre tú y tu pareja. Pero a la hora de la hora, nunca logras, digamos, anotar ese gol tan deseado. Intentas darte ánimos, allí abajo con tu mano, le hablas, hasta buscas hacer telepatía, pero nada tiene efecto. Entonces te preguntas: ¿y si tengo un problema?

La disfunción eréctil es la dificultad o incapacidad de mantener una erección antes o durante el acto sexual. La Asociación Europea de Urología afirma que es un trastorno benigno que afecta notablemente en la calidad de vida.

Digamos que la disfunción eréctil o impotencia sexual puede inspirar decenas de chistes entre hombres, pero genera secretas preocupaciones y problemas a miles de ellos en todo el mundo.

¿Cómo sé que tengo una disfunción eréctil? El Índice Internacional de Función Eréctil señala que los problemas de mantener tu erección o llegar a conseguirla deben haberse repetido en los últimos 6 meses.

¿Por qué me está pasando esto a mí? :( 

via GIPHY

La primera razón es el factor orgánico; es decir, que algo en tu cuerpo no está funcionando bien.  Pueden ser tus arterias, venas, tu metabolismo, o algún desbalance hormonal producto de la disminución de la testosterona (esteroides alert). El urólogo Antonio Grandez también realizó un estudio en jóvenes que indica que dormir menos de 5 horas también incrementa la posibilidad de disfunción eréctil. Así que cuida tu sueño si quieres rendir bien. 

La segunda razón es mental y se repite con más frecuencia en nosotros los jóvenes: el estrés y la ansiedad.  La psicóloga Patricia Espinoza, del centro de salud Inppares, nos cuenta que también se debe “al temor alfracaso, al no saber si a la pareja con la que estás va a gustarle tu desempeño sexual, o si eres capaz de procurarle el orgasmo, de que si el tamaño de tu pene es o no importante, o si la forma de tu pene es o no algo que le pueda gustar”.

Sumémosle a esto la presión que genera el aprendizaje sobre sexo a través de las películas porno. Seamos sinceros, es muy común. Estamos acostumbrados a ver en los actores un pene voluminoso y una asombrosa duración que suele llegar a ¡una hora! Y cuando nos toca, cantamos mentalmente “la vaca Lola” para no acabar en 5 minutos.

Patricia Espinoza dice que este miedo a no dar la talla es una de las razones por las que chicos desde 16 años han empezado a usar sildenafilo, también conocido comercialmente como viagra.

 

La pastillita azul


via GIPHY

 

En el Perú, tres de cada 10 jóvenes han tomado viagra con la esperanza de incrementar su rendimiento sexual, señala Pedro Rondón, psicólogo con maestría en orientación sexual.  Al usar viagra, la sangre se ‘mantiene’ en el cuerpo cavernoso del pene y por ello la erección dura más, pero esto no hace que tengas una erección. 

Hay que diferenciar dos factores: la capacidad de erección, y la capacidad de durabilidad. El viagra participa en la durabilidad, pero no inspira a que el ‘amigo’, tu pene, se erecte. Puedes incluso generar dependencia y verte en serios problemas cuando dejes de usarlo. 

¿Y qué pasa con esas sustancias que prometen aumentar tu capacidad de erección, tan comunes en pequeños avisos de periódicos o en las calles?

 

Licuado de borojó


via GIPHY

 

No falta el primo, el amigo, el tío mañoso que te dice: “Mira hijo, yo tomé este juguito, esta sopita, y anduve cañón”.  Jugo de maca, ceviche de conchas negras, licuado de borojó, ginseng, son algunos de los mencionados “remedios” mágicos. 

El doctor Grandez dice que a pesar de que algunos sí sean médicamente efectivos para incrementar el líbido sexual, estos no tratan la causa de fondo de la disfunción, que si es orgánica puede que te salven una vez, pero si es psicológica, ni el caldo que hace tu abuelita ayudará. 

Y no te dejes llevar por esos anuncios en los periódicos que prometen incrementar tu desempeño sexual. En su mayoría son charlatanes con sustancias que incrementan tu líbido a grandes costos de salud o que simplemente no generan absolutamente nada.

 

Mucho ‘arroz’ y poco ‘huevito’ 

Probablemente cuando hayas ido al gimnasio te has visto en la duda si usar anabólicos o no. ¿Qué podría salir mal? Ciertamente estos ayudan a tener una envidiable musculatura, pero OJO, pueden causar disfunción eréctil. 

El doctor Grandez dice: “Nuestras hormonas dependen de glándulas que están alojadas en el cerebro. Estas producen impulsos que llevan a la producción de testosterona, entonces si yo aumento testosterona (mediante anabólicos), las estoy engañando. Entonces, les origino un feedback negativo. En un momento determinado dejan de producir la señal para que se produzca testosterona y, entonces, ya no se producey vienen los pacientes con diversas alteraciones”. ¿Cuáles? Veamos. 

No solo generan disfunción eréctil, el uso de estas sustancias puede hacer que tus senos crezcan (ginecomastia) o que tus testículos se encojan. Y si hay un déficit de testosterona, Grandez recomienda acudir a un médico y ver si se necesita una ayuda  en inyectables o en gel.

¿Cómo lo trato? Sálvame, Chapulín Colorado 

En primer lugar VE A UN URÓLOGO, él se encargará de descartar si es un problema de tu cuerpo. Y si no es así, trabajará en conjunto con un psicoterapeuta, para hallar el origen del asunto, atacarlo, y puedas ser el hombre de antes. Si tienes miedo o roche, no te preocupes, hay urólogos reconocidos con páginas en Facebook, con quienes puedes hacer tu primera consulta por allí, o escríbenos y nosotros seremos tus intermediarios. 

Grandez es claro y da una fórmula más sensata y con fundamentación científica: “Si uno no combate los orígenes cambiando los estilos de vida, la dieta, durmiendo de la mejor manera, teniendo una mejor salud mental, esto va a comenzar a degenerar y poco a poco va incrementándose en severidad”. Además, la disfunción eréctil puede ser síntoma de un problema cardíaco más grande. 

Y si tu pareja está presentando este problemilla, ponte la mano al corazón. Decirle que la tiene chiquita o que su desempeño fue de risa, puede causarle un problema enorme en la autoestima. Hay maneras más empáticas de solucionar ese asunto.


via GIPHY

 

Llamado a la Nación

Desde Plátanos y Papayas comprobamos que, salvo casos contados, la investigación en problemas sexuales masculinos está olvidada. Hacemos un llamado a la comunidad científica peruana en atender estos problemas que también nos afectan. No solo eso, ningún paquete de seguros, ni el Estado, te garantizan atención en temas de sexualidad. Nadie se preocupa en jóvenes o adultos que puedan sufrir este problema y los aísla, deprime, y daña constantemente.